Translate

miércoles, 31 de julio de 2013

Poesía



                

   Edward Burne-Jones




Te reconozco 

                                  Para Chely

Como rayo de abismo para el párpado ciego
te acomodas y abates desnuda en el abrazo.
Toda tu piel es hambre; toda cópula, muerte.
Y la tristeza casi como un cúmulo helado.

Te vas a la deriva, y eres un bote de agua
preso de mi corriente, que ya no desemboca,
ni ruge ni se apaga como un mal pensamiento.

Eres mi dulce tabla de salvación, el puente
que llega al otro lado, el ala de una hormiga
desprendida de un suave volido hacia el otoño.

Eres todo lo mío, todo lo que no existe
entre mi yo y mi sombra colgada a las paredes;
yo veía tus ojos flotando entre las hojas
negras, fosforescentes: dos bárbaras luciérnagas,
y tus manos, menudas, cubiertas de ramitas,
y tu pelo de paja, de tempestad y millo.

¿No fuiste, acaso, hermana secreta de mis años,
la tierna y alta hermana que se sentó a mi mesa
para comer conmigo, la intacta
pasajera sin formas, como hecha de neblina?

¿No eras tú quien rasgueaba la guitarra a lo lejos
mientras los gallos finos, muertos en el vallado
picoteaban su horror en un rincón del patio?

Hermana tú, mi hermana, cómplice del incesto:
Similar de la imagen en un charco crecido,
¿por qué no me entregabas tus piernas en declive,
el páramo desierto de tu vientre, las lúcidas
parábolas sin fin, blancas, de tus caderas?

¿Por qué, ya desde entonces, por qué no amanecías
en el alba de anillos finísimos de cobre
de aquel amor pueril, el alba de mis nervios?

Voy a pie desde ti, persiguiendo tus huellas,
el rastro de tus garzas, el rastro de tus sombras,
el rastro de tus lirios y de tus terremotos…

                    Alberto Serret


No hay comentarios:

Publicar un comentario