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domingo, 24 de noviembre de 2013

Poesía




      Istvan Sandorfi





Piscis

Sólo los peces llegan hondo,
donde se llega pocas veces.
Sólo los ojos de los peces
pueden tocar ahí, en el fondo,

en ese fondo de espejismos
y maravillas sumergidas;
sólo los peces ven la vida
que hay más allá de los abismos.

Dulces, sensibles, desgarrados
por una eterna dualidad,
van en parejas, y han amado
hasta alcanzar la saciedad.

Son el tridente, la derrota
duda y pasión de la gaviota,
guerra profunda y... ¿libertad?

                         Alberto Serret



Poesía




 Omar Galliani






Acuario

El aguador se acerca con su cántaro lleno
y lo escancia en tus labios para calmar la sed;
pero la sed florece...  El aguador, sereno,
se va al río a por agua y le arroja una red

y vuelve con su cántaro que casi se derrama,
y lo vierte en tu pecho, servicial, anheloso.
Pero a la sed le salen raíces...  Ya nervioso,
el aguador exprime el fruto de una rama,

riega el zumo en tu vientre...  Pero la sed se agita
y muerde la garganta seca como una roca,
amenaza cubrirte, sube a tu lengua y grita.

El aguador se agacha y, en su exasperación,
vierte sobre tu cuerpo los jugos de su boca.
Y es peor el remedio -ah, qué imprudencia loca-:

porque ahora la sed te inunda el corazón.

                          Alberto Serret




Poesía




    Rola Chang






Capricornio

Puede bajar al barro de los pozos
sin siquiera mancharse, y su locura
son los picos nevados de la altura
y el pájaro que pasa tembloroso,

la sombra fina y pertinaz del vuelo.
Debe volar, y lo hace, a ras de suelo,
lentamente, contando los peldaños
y afincando pezuñas en los años

con paciencia infinita.  De Saturno
toma la fuerza, el verde, los anillos,
la aparente frialdad de lo nocturno.

Tiene sexo de cabra.  Igual que el pez,
vive en lo hondo porque teme al brillo.
Y el amor crece y ruge entre sus pies.

                         Alberto Serret




Poesía




     Goeorge Stavrinos





Sagitario

Van de caza los diestros arqueros
mitad bestia y mitad criatura
de humanísima y firme estatura;
van al mundo, a cazar aguaceros.

Al pasar, les gritamos: “No vayan,
pues el tiempo presagia ciclones”.
Pero ellos no entienden razones:
sólo tensan sus arcos y callan.

Llevan flechas de plomo.  Y, al cinto,
como daga filosa, el instinto
contra un anca desnuda y caliente.

Hacia el alba retornan, transidos,
y se dejan caer en sus nidos
con la pieza de caza en los dientes:

lluvia triste que mata el olvido.

                   Alberto Serret




Poesía




      Cody Furguson






Escorpión

Es la más turbulenta de todas las criaturas.
Según dicen, le obseden los símbolos carnales:
peces, copas, serpientes, lagos, flores, puntales…
Sus besos lo hacen víctima de una extraña locura.

Por eso es el amante sin tregua, el insaciable.
Sufre terriblemente, pero en tal sufrimiento
hay selvas de placer.  Es la furia del viento
y la pureza múltiple de las aguas potables.

En su ponzoña trémula el tósigo se inquieta,
y si no halla enemigo a quien colgarle diana
-no me crean a mí-, se la clava a sí mismo.

Sólo pueden vencerlo la muerte, el erotismo
o la imagen de un río de pequeñas campanas.
Comienza en el misterio, y el misterio es su meta.

                             Alberto Serret



Poesía




             Istvan Sandorfi





Libra

El bien y el mal ocupan los platillos,
y la duda es el fiel de la balanza:
hoy le suman al mal una venganza,
mañana el bien tendrá nuevos tornillos.

Así, señores míos, no hay justicia:
o se ponen de acuerdo en la pesada
o no me pidan que pesemos nada;
tanto estira-y-encoge nos desquicia...

¿Hasta cuándo estaremos, como idiotas,
valorando la esencia por su peso,
con las piedras del mundo entre las botas?

No hay equilibrio.  No hay seguridad.
Sólo esa duda que nos llega al hueso:
De pronto, luz, y luego, oscuridad;

hoy un golpe brutal, mañana un beso.

                        Alberto Serret



Poesía




Rossetti  (Detalle de cuadro)






Virgo

La estrella de seis puntas le va abriendo camino
a diestra y siniestra.
Posee alma de virgen y una llave maestra
para violar las arcas del Destino.

A pesar de su suerte, tiene tan mala suerte
que no hay pájaro errante que no acierte con él.
Sus lunas de papel
le sirven de conjuro ante la muerte.

Inasible criatura
que siembra en todas partes con ardiente premura
y se agarra al madero de vida firmemente.

Hasta los dioses llegan a su orilla
como perros con hambre buscando la semilla
que los haga capaces de atravesar los puentes.

Casi nos deja ciegos con tanta maravilla.

                         Alberto Serret




Poesía






Joanna Chrobak





Leo

La voluntad que ruge.  La indulgencia.
El destello solar que toca centro,
y la emoción sin riendas allá dentro
sobre el potro sensual de la apariencia.

Ése soy yo: un guerrero a mediodía
que se bate hasta el fin consigo mismo.
Hay algo de justicia en mi egoísmo
y mucho más de angustia en mi alegría.

No sé mentir.  La gula y la lujuria
son quizá mis pecados capitales,
y mi sexo es un puente hacia la furia.

Traigo urgencia en el pie, mas siento miedo
como cualquier mortal entre mortales.
“¡Y que triunfe el amor!”: ese es mi credo.

                      Alberto Serret



Poesía



Cody Furguson





Cáncer

Solo de luna.  El sueño acorralado
finge las dos tenazas del cangrejo.
Y alguien se asoma al fondo del espejo
con sus enormes ojos desvelados.

Todo es nocturno en él, pero a su lado
lleva un cetro de lumbre y de blandura.
No tiene idea del rumbo.  Su figura
es la de un Don Quijote redomado.

Mitad frío y mitad fuego velado,
su corazón lunático se empoza
de vino y cañasanta entremezclados.

Madre o padre del mundo, en su costado
hay un vampiro azul y extrañas rosas.
Polvo es quizá, mas polvo enamorado.

                     Alberto Serret





Poesía




Joanna Chrobak





Géminis

Eran dos hermanos con un mismo rostro.
Crecieron bebiendo de una sola fuente.
Idénticas ganas de clavar los dientes;
espejos impares para el mismo rostro.

Pero uno llevaba nocturnos por dentro,
y el otro era el sol, las lluvias solares.
Uno padecía de inviernos polares
y el otro llevaba tizones por dentro.

Lo negro y lo blanco.  La muerte que traga
y el rayo de vida preñando en lo oscuro;
un pecho cubierto de musgo, y su llaga.

Eran dos pedazos que armaban la esfera,
el todo perfecto tumbando los muros
de las prohibiciones: la doble quimera
que sufre y que goza temblando en lo oscuro.

                           Alberto Serret



Poesía




              Joanna Chrobak




Tauro

La garganta y la voz le pertenecen,
y por lo tanto es suya la poesía.
De su simiente nacen deleite y agonía.
Todos los montes en su cuerpo crecen.

Es el vigor moral, un roble empecinado
en atrapar la noche con su espeso ramaje.
En sus pupilas hay como un encaje
tejido por arañas del mundo soterrado.

Fiel y ardiente, terrible en la embestida,
odia romper el orden de una vida
que discurre entre amantes, trabajo y almohadones

hechos de rica pluma. El As de Corazones
es su carta de triunfo.  Venus le da el fuego.
Sobre la arena va dejando, al pasar -tiene visiones-,
como monedas de oro, su ternura de ciego.

                             Alberto Serret





Poesía




Rogelio Manzo




Aries


Todo empieza por él.  Siempre amanece;
y es el lunes y enero y primavera.
Hay nostalgia en sus ojos, que parecen
miel relamida ya sobre la cera.

Carnero manso.  Corazón que embiste
con ceguera frutal y sin sosiego
en un constante y misterioso juego.
Nada a su empuje de animal resiste.

Lleva el rayo en la mano, a la derecha;
y a la izquierda, un puñado de semillas
que va depositando en cada brecha.

Es la fuerza creadora, es el gran poema
que lleva el hombre bajo las costillas
y dice amante y besa y late y quema.

                                                          Alberto Serret